Y a pesar de los años vividos

El momento donde no puedes faltar termina por ser el único donde terminas no estando, no porque sea algo que precisamente deseas (aunque de alguna manera esperas), pero es así y no lo puedes detener, no tienes nada que hacer ante eso.

Te esmeras y repasas cada cosa dentro de tu cabeza una y otra vez hasta que determinas un plan de acción que llega a convencerte, no es lo mejor que podrías haber pensado, pero definitivamente es lo mejor a lo que llegaste en este punto, decidido, procedes a la ejecución, claramente nada de lo que sucede es como esperabas. Nunca tuviste control sobre absolutamente nada… y tampoco es que sea malo, tal vez sólo no era el momento adecuado, dices para ti como buscando una justificación al rotundo fracaso del que acabas de ser participe y protagonista.

En algún otro momento (o lugar) todo salió bien, no cometiste esa falla que no logras arrancar de tu subconsciente y tampoco necesitas repasar todo una y otra vez como si eso cambiara el desenlace, de nuevo todo está bien dentro del mundo que creaste para subsanar las heridas consecuencia de tus propias acciones, pero precisamente por estar rondando esa idea en tu cabeza razonas que no fue algo que pasó.

No hay cosa que te detenga ahora, no tienes nada para pensar, solamente estás tú contra la barrera de tu propio contexto, simplemente es sobreponerte a todo lo que venga, nada que no se haya hecho anteriormente y todo depende de ti, no se puede huir de esto, no hay escondite y tampoco atajos, solamente está lo que hay frente a ti en este momento… no hay que dudar.

By:


Deja un comentario